
Qué es el greenwashing y por qué afecta al sector acústico
El greenwashing ocurre cuando un producto se presenta como sostenible sin aportar datos técnicos claros que respalden esa afirmación. En materiales acústicos, esto suele manifestarse mediante términos genéricos como “eco”, “natural” o “verde” sin especificar composición, porcentaje de material reciclado o certificaciones.
En proyectos profesionales, donde la trazabilidad y la transparencia son esenciales, este tipo de mensajes puede generar decisiones mal fundamentadas y comprometer la credibilidad del proyecto.
Qué está pasando realmente en el mercado
Nos encontramos constantemente con materiales acústicos que se presentan como sostenibles, pero cuando analizas en detalle qué hay detrás, la realidad cambia bastante.
En muchos casos:
- No hay certificaciones verificables
- Se utilizan porcentajes de material reciclado poco claros
- O directamente se apoyan en mensajes genéricos sin ningún respaldo técnico
Esto no solo genera confusión, sino que hace muy difícil comparar productos de forma objetiva.
Por qué es importante ir más allá del discurso
Cuando hablamos de sostenibilidad en materiales acústicos, no debería ser una cuestión de marketing, sino de datos.
Y esos datos tienen que estar respaldados por certificaciones reconocidas.
Por ejemplo:
- Certificaciones de emisiones, como GREENGUARD Gold, que garantizan que el material es seguro para interiores exigentes como oficinas o colegios
- Certificaciones como OEKO-TEX, que aseguran la ausencia de sustancias nocivas en el material
- Estándares como GRS (Global Recycled Standard), que verifican realmente el contenido reciclado
- O documentos como la EPD, que analizan el impacto ambiental del producto a lo largo de todo su ciclo de vida
Sin este tipo de respaldo, cualquier claim de sostenibilidad se queda en eso: un claim.
Cómo detectar si un material acústico es realmente sostenible
Hay una forma bastante sencilla de filtrar el ruido:
1. ¿Tiene certificaciones o solo discurso?
Si no hay documentos verificables, desconfía.
2. ¿El contenido reciclado está certificado?
No es lo mismo decir “reciclado” que poder demostrarlo.
3. ¿Se han medido las emisiones?
Especialmente importante en espacios interiores.
4. ¿Existe una EPD?
Es uno de los pocos documentos que realmente analiza el impacto global del producto.

Y más allá de la sostenibilidad: el rendimiento sigue importando
Otro punto que muchas veces se pasa por alto es que sostenibilidad y prestaciones deben ir de la mano.
Un material acústico no solo tiene que ser responsable, también tiene que funcionar.
En este sentido, aspectos como el comportamiento frente al fuego siguen siendo clave en cualquier proyecto. Por ejemplo, clasificaciones como B-s2,d0 según normativa europea garantizan un nivel de seguridad exigente en aplicaciones interiores
Una reflexión final
La sostenibilidad en materiales acústicos no debería basarse en lo que se dice, sino en lo que se puede demostrar.
Y ahí es donde realmente se separan los productos bien desarrollados de los que simplemente siguen una tendencia.